Cómo superar el perfeccionismo en 4 pasos para ser más productiva y feliz.

Volvíamos del cole y tocaba hacer los deberes, aunque yo tenía más ganas de ir a jugar y dejar volar la imaginación para crear mi mundo mágico, mi mundo de los sueños, ese mundo en el que soñaba que volaba alto y que era invencible.

De repente se escuchaba  “Pamelaaaa, a hacer los deberes”. Yo me sentaba a hacerlos. ¿Acaso tenía otra opción? ¿Podía decirle a la autoridad máxima, mi madre, que no me apetecía, que no quería, que no era esa mi prioridad en ese momento?

Me sentaba y me disponía a hacerlos sin intención de hacerlos bien, tampoco mal, simplemente sin intención. De repente, ya llegaba otra voz “de verdad, esta niña, cómo puede ser tan obtusa y tan lenta”. Era tan pasota y tan rebelde, que la verdad no voy a decir que eso me hacía sufrir, porque estaría mintiendo. Yo seguía en mi mundo del juego, solo quería ir a jugar y no estaba concentrada en lo que se suponía tenía que hacer en ese momento. A lo que se le unía el cansancio de mi madre por haber pasado toda la noche de guardia y con ganas de terminar para ir a descansar un ratito y volver al lío antes de darnos la cena y acostarnos para irse a su guardia en el hospital.

Era una niña feliz, rápida pero si me decías lo que tenía que hacer, algo se colapsaba en mi mente y hacía todo lo contrario. Quería ser Libre… hoy lo sigo queriendo. 

Tenía y tengo la semilla de la Libertad instaurada en la médula. Es mi valor principal. Necesito la Libertad para vivir.

Lo que no sabía es que esas escenas que se repetían a diario, porque los deberes del cole nunca se acaban, instauraron en mí una semilla, que con los años se fue regando y alimentando y haciéndose muy robusta: Exigencia y Perfeccionismo. 

Tienes que hacerlo TODO BIEN y RÁPIDO para ser una niña inteligente y así encajar, ser aceptada y que “TODOS” estén orgullosos de ti.

Dos premisas importantes que quiero compartirte a modo de reflexión:

  1. “Todo Bien y rápido” & “Todos”:

    • ¿Quién define qué es “bien” y qué es “rápido”?

    • ¿En base a qué y en comparación de quién, es decir, bajo qué parámetros se miden esas premisas?

    • y ¿Quiénes son esos “TODOS”?

  2. “El perfeccionismo es la tendencia a comportarse como si la perfección pudiera y debiera lograrse. La forma extrema de perfeccionismo es incluso considerar cualquier imperfección como inaceptable”.

Lo mire como lo mire el perfeccionismo es un virus que te impide avanzar, saltar y vivir Libre e ir a por la VIDA DE TUS SUEÑOS. Libre de miedo, libre de juicio, libre de elección, libre de hacerlo como quieras a pesar de equivocarte, a pesar de no lograrlo, a pesar de no encajar, a pesar de que te critiquen,… Intentar ser ese ser perfecto, te hace enfocarte en un resultado definido por alguien bajo sus criterios y parámetros. En lugar de enfocarte en ti, en el gozo y la satisfacción de hacer algo simplemente porque te apetece hacerlo.

El perfeccionismo te aleja de la vida de tus sueños. En el mejor de los casos te hace ir más lenta y en el peor de los casos te pone en modo parálisis.

Poner el foco en ti y no en los demás.

¡Imagínate!!! He vivido toda la vida queriendo ser perfecta, para no equivocarme, para hacerlo bien, para que “todo el mundo” estuviera contento y ser aceptada y resulta que me impide ser LIBRE para vivir la vida de mis sueños, teniendo eso que más valoro en esta vida, la LIBERTAD en toda su expresión y yo misma me la estoy coartando.

Paradójico, ¿no te parece?

Aparentemente, no hay problema porque una, que es lista y vivida, se da cuenta y dice, “bueno, pues voy a dejar de ser perfeccionista y punto”. No obstante, este ya ha tenido tiempo de adherirse a tu ser y formar parte de tu mapa mental, ese que va a determinar tu manera de actuar de forma inconsciente. Que no es otra, que la de querer hacerlo todo bien, para no equivocarte, que nadie pueda criticarte y que además te den el reconocimiento de que bien lo has hecho.

Y ahí empieza una carrera de fondo extenuante: querer hacerlo TODO BIEN. Hacerlo TODO BIEN es simplemente Imposible, al menos a corto plazo. 

LA PRÁCTICA HACE AL MAESTRO. Y si tu grado de perfeccionismo y miedo al error, no te permiten pasar por la fase de práctica y aprendizaje, estás destinada al FRACASO como consecuencia de la NO ACCIÓN, de la PARÁLISIS y de la POSTERGACIÓN, precisamente por ese miedo a fracasar, decepcionar y tomar acciones que te saquen de tu zona de control. 

Es importante que sepas que el fracaso es una gran fuente de información que te trae el universo, y de la que deberías aprender. Descubre qué te está diciendo, qué debes aprender de esa situación o qué debes modificar o hacer de manera distinta. 

EL FRACASO ES EL PRIMER PASO PARA LOGRAR EL ÉXITO, ASÍ QUE ABRAZA ESE FRACASO.

No obstante, si no aprendes a gestionar ese fracaso y te das por vencida, esto te llevará a la FRUSTRACIÓN. Frustración por no satisfacer eso que quieres lograr, tus sueños.

Para mí, la FRUSTRACIÓN es una enfermedad de destrucción lenta de la vida y de los sueños, a la que le tienes que poner remedio si quieres ser una MUJER L.I.D.E.R.: Libre, Intuitiva, Determinada, Exitosa y Real.

Consecuencias del PERFECCIONISMO:

  • Reduce tus niveles de productividad y resultados óptimos.

  • Disminuye tu motivación y ganas, ya que todas las tareas y actividades se convierten en grandes, insuperables e incluso intimidantes. 

  • Disminuye tu efectividad: pasas demasiado tiempo valorando cómo hacerlo, para finalmente obtener muy pocos resultados y acumulas retrasos por querer hacerlo demasiado bien.

  • Agrade tu bienestar y tu calidad de vida, siendo una fuente de estrés adicional por la sensación de “tener que” hacer más.

  • El hacer algo que te suponga una pérdida de control, deja de ser un placer, debido a esa insatisfacción continua y exigente contigo misma.

  • Dudas sobre tus capacidades y habilidades y empieza a disminuir tu autoestima.

  • Afecta a tus relaciones, puesto que esa inseguridad te provoca comportamientos un tanto desagradables e irritables, siendo muy exigente con los demás. Dedicas poco tiempo a tus seres queridos y además de poca calidad

  • Sientes vacío, tristeza, inconformismo y desánimo.

Las consecuencias del perfeccionismo pueden manifestarse y afectar a diferentes áreas de tu vida: trabajo, relaciones, apariencia física, tareas diarias, relación contigo misma,…. 

¿Crees que te sientes frustrada en alguna área de tu vida o con respecto a alguno de tus sueños pendientes? 

Si tu respuesta es SÍ, es hora de trabajar en tu perfeccionismo para poner las expectativas en el proceso de lograr eso que deseas y no en el logro mismo de hacerlo perfecto. Además de poner el foco en tu satisfacción y no en la satisfacción de alguien ahí afuera. 

El perfeccionismo es un veneno que te va infectando lentamente a ti y a los que te rodean, profesional o personalmente.

¿Es posible deshacerse del perfeccionismo? . Lo sé porque yo misma lo he experimentado y después de un trabajo interior he logrado despojarme de él y convertirme en la L.I.D.E.R de mi vida y de un negocio maravilloso.

Por supuesto, tiene su proceso de aprendizaje, así que si estás dispuesta ser aprendiz para convertirte en maestra, vamos a ello!!

Cómo superar el perfeccionismo en 4 pasos para ser más productiva y feliz

PASO 1 – CONCIENCIA:

La toma de conciencia es primordial para dar cualquier paso en firme. Si no aceptas y eres consciente de que existe un problema llamado perfeccionismo, tu actitud y comportamiento te parecerán “normales” y no querrás hacer nada por modificar esta situación.

No basta con que otros te lo digan, es necesario que tu misma te des cuenta de ello. Ojo: solo si “te aprieta el zapato” como se dice coloquialmente y tiene consecuencias negativas para ti y tu entorno.

¿Cómo te darás cuenta? Por el sufrimiento, puesto que hacer las cosas ya no será un placer. Cada reto a superar se convertirá en un suplicio, exponerte ya no será tan fácil, la relación con los demás se volverá compleja, empezarás a postergar tus tareas y a sentirte desmotivada, desinterés por hacer lo que sabes que tienes que hacer, desenfoque, vacío, tristeza y ganas de abandonar. 

Si además eres una emprendedora online, los retos que necesitas superar para ganar visibilidad y resultados serán una odisea. Mostrarte en vídeo, en un directo o haciendo una masterclass será todo un calvario, tener un calendario de publicaciones no se hará realidad, hacer una venta se te resistirá porque no tienes la energía enfocada, no habrá estrategia, ni foco, ni claridad, los resultados recurrentes no llegarán, el estrés se apodera de ti por querer llegar a todo, hacerlo bien y quedar bien con todo el mundo. 

PASO 2 – EXPECTATIVAS:

Ser consciente de tus expectativas y exigencia extrema.

La tendencia natural del perfeccionista, incluso antes de actuar, es tener ambiciones y expectativas muy altas. Y eso para todos los proyectos, todas las actividades y todas las tareas. 

Sin embargo, tienes que ser consciente de que, la franja entre “fracaso” y “perfecto” es relativamente amplia. Y que no todas las situaciones requieren del mismo grado de perfección.

Ante cualquier acción, y principalmente cuando hablamos de un proyecto profesional, hay siempre una fase de visualización, incluso rápida e inconsciente. Se trata de usarla para:

  • Tomar conciencia de estas alternativas, que finalmente pueden ser válidas.

  • Considerarlas y darte cuenta de que tales escenarios imperfectos no entrañan siempre consecuencias graves.

  • Tener una meta por debajo de tus expectativas altamente perfeccionistas.

Este paso te lleva al siguiente paso …

PASO 3 -PRIORIDADES:

Establecer prioridades, puesto que sin prioridades claras, el perfeccionismo se vuelve una arma peligrosa. 

Al definir un objetivo aceptable y por debajo de tu nivel de exigencia habitual, ahora puedes establecer prioridades para lograr ese objetivo sin dejar rienda suelta al perfeccionismo.

Las prioridades establecen límites y te ofrecen pautas claras de en qué puedes trabajar y qué debes ignorar. Y para cada actividad, las prioridades te indican el nivel de calidad suficiente a alcanzar.

En la escalera de tu vida, es esencial y particularmente útil establecer prioridades para no dejar ninguna área de tu vida al acecho de tu carácter perfeccionista.

PASO 4 – ANTEPONER:

Pensar en los demás

Los otros pueden ser la mejor señal de alarma a tu tendencia perfeccionista, dándote cuenta de la molestia o el dolor que este hecho les causa. Ya sea tu pareja, tus hijos, tus amigos o tus colegas o tu equipo.

Al pensar en el bienestar de tus seres queridos y tus amigos, tendrás una fuerza y un aliciente adicional para controlar tu perfeccionismo. Y a pesar de tus imperfecciones, ellos te querrán igualmente.

Dándote cuenta de que otros pueden hacerlo mejor que tú, y que el sol sigue saliendo todas las mañanas sin perturbarse, hará que sueltes esos aires de grandeza, y aprendas a apreciar lo que tienes y lo que haces sin querer ser perfecta.

Reconocer que cada uno tiene sus fortalezas y sus cualidades y que, de acuerdo con sus medios, pueden brindarte muchísimo, hará que confíes más, aprovecharás los beneficios de la colaboración, ayudarás en retorno y te sentirás valorada.

3 herramientas que te ayudarán en la tarea de dejar atrás el perfeccionismo:

Quiero ser sincera contigo y quiero que sepas, que en ocasiones tu mejor voluntad no será suficiente, si no pides ayuda externa, sea de un especialista o de tu entorno más cercano, pero la colaboración externa es necesaria llegados a esta punto.

Tu entorno y tus allegados te serán de gran ayuda, y además puedes apoyarte en algunas herramientas.

3 herramientas que te ayudarán a dejar atrás el perfeccionismo:

1.Tener una cita contigo semanalmente:

Siéntate contigo misma una vez a la semana para tener una reunión contigo en la que hablar y revisar algunos temas importantes:

    • Recordarte la importancia de deshacerte del perfeccionismo

    • Repasar el día a día de tu semana y evaluar cómo va tu lucha contra el perfeccionismo. Es decir, te permite avanzar hacia tus objetivos de manera tranquila, plena y feliz.

    • Preparar tu semana para anticiparte a cualquier situación que pueda disparar tu perfeccionismo y mantenerlo a raya.

    • Hazte preguntas simples y respóndete de manera honesta a estas 3 preguntas:

      1. ¿He demostrado perfeccionismo esta semana?

      2. ¿Debido a esto, he lastimado o he sido desagradable con mi entorno?

      3. ¿Qué debo hacer o no hacer la semana próxima?

2. Escribir: 

Otra práctica que he incorporado en mis tareas semanales: escribir, anotar, ponerle palabras a las cosas.

Decirse a sí mismo “Soy un perfeccionista y es perjudicial para mi vida, mi bienestar y la de mis seres queridos”, esta bien, pero escribirlo es mejor.

Te aconsejo que escribas bien clarito y de manera honesta, esos dolores que te provoca el hecho de ser perfeccionista para poderlas releer durante tu cita semanal. Te aseguro que es un tratamiento de choque ya que te das cuenta de lo que dejas de hacer y no lograr o bien a qué precio lo estás logrando.

Del mismo modo, escribe qué es eso que debes hacer y cambiar, escribe tu plan de acción, para irle dando forma a tu objetivo. Esto hará que empieces a sembrarlo en tu subconsciente para que lentamente esto se convierta en tu comportamiento habitual y natural.

3. Limitar tu tiempo:

Acota tu tiempo de dos maneras:

  • Limita el tiempo que asigna a tus tareas y actividades. De este modo, te obligas a disminuir el nivel de calidad de tu trabajo y tus resultados. Sin dejar de respetar y cumplir con los objetivos establecidos anteriormente. De manera que así acotas las posibilidades de que tu perfeccionismo se despierte.

  • Limita el tiempo que asignas a cada área de tu vida para no descuidar ninguna de ellas. Te aportará un gran beneficio concederte descansos y momentos de relajación, reservar tiempo con tus seres queridos para una actividad en familia o entre amigos, y permitirte disfrutar de tus hobbies y placeres. Esto a su vez, beneficiará a los que amas y a tu entorno en general.

¡Ahora te toca a ti! Es momento de empezar a practicar. Con este paso a paso podrás accionar y empezar a apreciar lo bueno de las cosas mientras disfrutas del aprendizaje, de hacerlo desde la tranquilidad y estando relajada, aprovechando el momento presente y las personas que están en ese momento, en lugar de ofuscarte y agobiarte por querer ir a por lo mejor.

No te prometo que no tengas recaídas, no obstante, ahora tienes las herramientas y el paso a paso para salir de ese perfeccionismo que te mantiene estancada, frustrada y con un nivel de estrés que no te hace ningún bien ni te mantiene en tu zona de productividad máxima.

¿Dispuesta a mejorar creciendo en el camino?

 

Quieres saber más sobre cómo ser una MUJER L.I.D.E.R, inscríbete al BLOG aquí y además de recibir un REGALO, serás la primera en enterarte de las NUEVAS PUBLICACIONES y las NOVEDADES para llevar tu VIDA personal y profesional a alcanzar tus sueños. Si aún no lo has hecho, no esperes más, únete a la TRIBU de MUJERES L.I.D.E.R. y disfruta de una vida de abundancia, felicidad, plenitud y llena de éxitos.

¡COMPARTE este artículo en tus Redes Sociales usando los botones que encontrarás aquí abajo!